
Victoria aclara a Nicolás que fue él quien encontró un camino propio junto a Florencia por lo que debe dejarla tranquila; ambos jóvenes discuten sobre sus sentimientos hasta que Hilario llega exigiéndole a Del Casal que deje tranquila a su hija; al quedarse a solas, el señor Guanipa intenta acercarse a Victoria reconociendo sus errores; pero la joven, que se mantiene inmutable, no cede ante su padre. Hansen se ha encerrado en su casa sumergido en la tristeza que le dejó el rompimiento con Adelaida; quien, a su vez, tampoco puede dejar de pensar en el empresario. Joselo, que se ha convertido en el ayudante de Victoria, aconseja a la muchacha que no repita ante nadie que se quiere quedar con Cantarrana, pues Hilario ha ganado muchos enemigos y alguno pudiera matarlo para después echarle la culpa a ella; la joven decide viajar a Cantarrana de inmediato.